¿Las ratas abandonan el barco?
Después de el último encuentro en Almería, y como consecuencia del mal juego del equipo, que todo hay que reconocerlo, el proclamado buque insignia del Atlético de Madrid, el Kun Agüero, arremetió no se sabe muy bien si contra sus compañeros, el entrenador o, como yo empiezo a pensar, contra una aparente incapacidad del equipo a la hora de conseguir títulos que pudieran aumentar la gloria y el bolsillo de aquellos a los que demasiado pronto, nos apresuramos a denominar como cracks.
¿Alguien cree que si hubiera aprovechado las ocasiones de las que contó, a mi parecer bastante claras, o si su compañero Forlán no hubiera marrado una evidente ocasión solo delante del portero, habría dicho lo mismo?. Evidentemente no. El Atleti habría ganado 2 ó 3 uno y las aguas habrían vuelto poco a poco a su cauce.
Sin embargo no fue así, y hete aquí que el, habitualmente tímido muchachito, nos sorprende a todos con una salida de tono que en lugar de inspirar confianza, no hace sino incrementar el ya de por sí mal ambiente en el seno rojiblanco.
Como siempre las miradas van hacia el técnico, y los medios de comunicación, ávidos de revuelos y embrollos con los que llenar portadas, se frotan las manos con el aparente divorcio entre técnico y jugadores.
Yo ya estoy harto de que la cuerda se rompa siempre por el lado más débil. No es que sea defensor de Aguirre precisamente, reconozco que el equipo, partido por la mitad, no juega ni a las tabas, pero me molesta sobremanera que nadie quiera darse cuenta de que este jovenzuelo ha vuelto de navidad con varios kilos de más, que prefiere salir de copeo con su suegro (que tiene tela!) a preparar un partido vital con el Barça, que sufra calambres en el minuto 80 después de que el técnico se ha esforzado por darle descanso durante casi todo lo que llevamos de temporada aunque esto le granjeara no pocas críticas. Si nos fijamos en el resto de la plantilla,a Forlán llevo jornadas viéndole indolente sobre el terreno de juego, y barrunto que al igual que la pasada temporada, esté tratando de negociar aumento de ficha, a Luis García que parece que acaba de aprender a jugar, a Pernía…ejem, y a esa pareja estelar de centrales que creo no tendrían sitio en el Málaga. Del resto, Maniche, Banega, Heitinga…hay para escribir un libro.
No nos engañemos, el técnico tiene gran parte de culpa, pero es el que tenemos y si todos le otorgáramos plenos poderes para hacer y deshacer dentro de la plantilla , quizás ni este chico, ni otros compañeros, se plantearían hacerle “la cama”, a riesgo de verse en el banquillo algún que otro partido, o jugando en el Fc Astana de Kazajistán el resto de temporada, que es allí donde les enviaría yo, si lo que temen es que les baje el caché jugando en el tercer equipo de la mejor liga del mundo.
Este barco está en mitad del océano y el capitán Aguirre y su tripulación son los encargados de llevarle a buen puerto o encallar entre las rocas. ¿De donde sacamos a un entrenador que cambie todo de la noche a la mañana y haga jugar bien a este equipo? Yo creo que simplemente no ha nacido, así que es la hora de que aquellos que sienten realmente los colores ( Maxi, Simao e incluso Camacho por qué no) agarren de la solapa a los amotinados y les amenacen con pasarles por la quilla si persisten en su comportamiento.











