Que triste es el Bernabéu, por favor!

Que sí, que aquí de lo que se habla es del Atléti que perdió 3-0 pero es que a mí, por desgracia y por muy triste que esto pudiera parecerle a algunos, La Liga dejó de interesarme hace ya algunos meses, cuando el fantasma del descenso dejó de pasear por el Calderón y el premio de la Champion´s estaba aún más lejos que la mudanza a La Peineta. El Atléti es el equipo español que más partidos lleva acumulados (ha disputado veinte partidos más que el Espanyol, por ejemplo) teniendo una de las plantillas más cortas de toda la primera división española y utilizando apenas trece-catorce jugadores en lo que Quique lleva como entrenador. ¿Como deben sentirse jugadores como Pablo cuando ven que, ante tal cantidad de m¡nutos disputados no logran siquiera vestirse de corto?.
El caso es que, desde octubre cualquiera con ojos en la cara veía lo que había y he de reconocer aquí que el primer sorprendido de admirar a mi Atléti finalista de Copa y semifinalista de Europa League soy yo por lo que no les echaré en cara perder en Cornellá después del partido disputado el jueves pasado donde apenas sí podían mantenerse erguidos después del partido y yo apenas sentía bombear la sangre por mis venas.
Zanjado el capítulo Atléti y Liga me gustaría expresar aquí mi opinión sobre lo visto el pasado sábado en Chanmartín.Dada la invasión que sufrimos en los medios de comunicación previo al partido, uno más, del siglo,donde hasta Boris Izaguirre se atreve a pronosticar un resultado ¿por qué yo no tendría derecho a dedicar unas palabrillas al tema?. Muchos serán los que padeciendo las rabia que a buén seguro aún debe embargarles, traten de acallarme una vez más tratando de lapidarme con trofeos ganados, copas de Europa, Ligas y millones de euros de los que parecen ser poseedores dado el afan que invierten en presumir de ellos y una vez más me sentiré orgulloso de ser Atlético y pertenecer a una hinchada que jamás dió un aliento por perdido por mucho Messi que viniera a visitarnos. Lo que yo esperaba ver el sábado y lo digo como lo siento, era un partido “caliente” desde el principio y eso, los que tienen que dar el primer paso son los aficionados. El Bernabeu estaba repleto pagándose las entradas a precio de oro y total ¿para que?. En serio os digo que no lo digo por el resultado del que, gol arriba,gol abajo, yo estaba más que seguro como debían estarlo las casi cien mil personas que no gargantas que acudieron al Bernabéu. Sólo oí una voz más alta que la otra cuando parecía haber alguna jugada dudosa, pero de animar…quizás me quedé sordo o La Sexta bajó los micros de ambiente porque ni siquiera tras pitar el final del partido se escucharon más que algún tímido silbido lo que quizás significaba también que se reconocía la superioridad que demuestra el Barça allá donde va si exceptuamos El Calderón claro está. ¿Que fué del noventa minuti en el Bernabéu son molto longos?. El Real Madrid ha perdido espíritu en su plantilla y alma en las gradas.Lo de la plantilla con paciencia y menos millones es subsanable, ¿lo de la grada?.
Una afición demasiado anestesiada por las victorias y que ha olvidado que el público es una parte fundamental del mundo fútbol. “Si ganamos aplaudo,a veces ni eso y si perdemos silbo”, eso es lo que piensa el vikingo medio. El Indio, y prácticamente el ciento por ciento de las aficiones aplaude,canta,ondea sus bufandas y blande sus banderas en pro de una victoria que nunca es segura pero que siempre es deseada una actitud que sirve para, al menos, amortizar esos pocos euros que invertimos en divertirnos con nuestro equipo. Igual que el dichoso dilema del huevo y la gallina se nos plantearía ¿animo porque ganan o ganan porque animo?. La respuesta a este dilema es la que determina ser del Atléti o del Madrid, es así de sencillo.
Colóquese usted donde más le convenga!










