De cuando perdí la fé.

Se agotan los calificativos para lo que,cada domingo, estos señores les hacen “tragar” a los valientes que ,con frio, lluvia o nieve se atreven a acudir al Calderón. Los partidos del Atléti se ven venir desde el minuto uno o desde el tres como ha sido este contra el Málaga. Hace unos quince minutos que dejé de martirizarme viendo el espectáculo que nos estaban ofreciendo porque desde hacía ya sesenta que no confiaba lo más mínimo en que “mi” equipo pudiera hacer siquiera un gol cuanto menos remontar el partido y eso sí que me asusta.
El Atléti se ha carectirizado durante toda su historia por realizar hazañas imposibles. La remontada contra el Barça de Romario perdiendo 3-0 en el descanso o el partidazo también contra el Barcelona pero esta vez comandado por un tal Ronaldinho eran uno de los ingredientes fundamentales que me hacían no perder nunca la fé en mi equipo.Alguno dirá que no hace mucho el equipo dió un zarpazo más a la lógica en las remontadas contra Huelva o Celta pero yo, ni siquiera me atrevería a colocar esos momentos entre los veinte mejores que he vivido siguiendo a “los de las rayas” máxime cuando venían precedidos de unos ridículos de igual o mayor magnitud que las gestas conseguidas.
De un tiempo a esta parte simplemente NO ESPERO NADA de éste equipo y eso es realmente trágico en un aficionado habitualmente tan visceral como yo.No estoy cabreado o al menos no desde el minuto diez de partido momento en el que los jugadores simplemente me daban pena porque yo ya sabía que por mucho que lo intentaran de éste partido al menos, no iban a sacar nada positivo.Jugadores a los que se les ha reñido tanto, se les ha insultado tanto que me parecería sonrojante contribuir de nuevo al escarnio público al que se ven sometidos fin de semana sí, fin de semana también por mucho que se lo merezcan. Quizás me pille en un día de esos en los que lo veo todo negro pero qué quereis que os diga, si los que más se juegan en todo este negociado no demuestran el menor interés auguro que, en liga, el Calderón de aquí a unas jornadas va a estar más vacio que la biblioteca de Gran Hermano. Espero, eso sí, que haya equipos aún peores y que el Kun o Domínguez no se lesionen de aquí a final de temporada porque si no, sí que me temo que no haya en liga ningún equipo peor que éste y la lucha por evitar el descenso sea lo más emocionante que nos depare el mes de Mayo. ¿Alguien se ha preguntado si no será ésta una opción que baraje el club para llenar el estadio y así sanear un poquillo las cuentas?. Yo sí pero es que soy muy retorcido.
En fin, que por lo menos hasta el jueves, nos queda la ilusión de La Copa que ganándola y manteniéndonos en primera sería para mí cuanto menos un descanso en el que apoyarme cuando Vikingos y Culés arremetan con todas sus fuerzas al final de temporada. HOY NO TENGO FÉ pero el jueves quizás vuelva a salir el sol, rebusque la bufanda, que ahora mismo no sé donde ha caido cuando la he tirado por la ventana y después de diez o doce cervezas lo mismo hasta tengo el valor de cruzar de nuevo la puerta 23 del estadio con algo parecido al gusanillo que antaño me recorría las tripas cada vez que asomaba el coleto por la bocana.Espero que éste nunca llegue a desaparecer del todo porque de ser así,irremediablemente, esdtaría ya todo perdido.











