Raul ha muerto, que viva Cristiano!

No es que me haya vuelto loco pero es que en fines de semana como éste en el que “mi equipo” simplemente hace lo que “se supone” que tiene que hacer, que no es otra cosa que ganar al último y peor equipo de toda la historia de primera ,hay pocas cosas que me motiven a hablar de fútbol. Por eso, dejando a un lado cuestiones meramente balompédicas hoy voy a hacer una pequeña reflexión sobre las sensaciones que me producen ciertos actores de éste teatrillo.
Desde que tengo uso de razón recuerdo jugadores, entrenadores e incluso presidentes que por una u otra razón me producen molestias gastrointestinales cuando les veo aparecer por la pantalla de mi televisor. Recuerdo, no precisamente con agrado, los caretos chulescos de Michel y Figo, las malas maneras de Stoichkov,las declaraciones de Mendoza o la pinta de mafiosillo de Lorenzo Sanz, el constante maltrato al buen gusto de aquel Sevilla de Caparrós que aún hoy pervive en la figura del Sr Cristobal Soria delegado del equipo y de su entrenador Jiménez y muchos otros que han merecido todo mi desprecio,eso sí, nunca a nivel personal pues nunca los conocí y seguro que en la cercanía eran majetes, los hombres…o no.
Del Real Madrid creo que no hay jugador en activo que me merezca ninguna simpatía aunque en estos años hay algunos que se merecen todos mis respetos como son el caso de Zinedine por su manera de tratar el balón y Don Iker Casillas a quién le agradeceré toda mi vida los momentos que me hizo pasar vistiendo la camiseta de la Selección en esos campos de Austria y Suiza.A estos dos nunca los pité.Después, en ese equipo, hay jugadoresdonnadie que no me dicen ni fú ni fá, que me dejan frio vamos,que si enroscan los uñates me la sopla. Estos son los Arbeloa, Granero,Albiol…jugadores que aún no se merecerían ni siquiera unas líneas de no ser por su empeño en vestir esa insípida camisola.
Capítulo aparte, en el equipo de Chanmartín, merecen aquellos en los que deposito mis odios más exacerbados. Si en otros tiempos eran Chendo, Hierro o Buyo los que se llevaban la palma, hoy son Guti y Raúl los que me sacan de mis casillas cada vez que oigo mencionar sus nombres o cada vez que abren la boca en alguna rueda de prensa. Guti, por su empeño en convertirse en exjugador cada vez lo tengo más olvidadillo al hombre, pero el caso de Raul es diferente. Todo el complot que se organizó para su vuelta a la Selección, las acciones que debe tener invertidas en medios de comunicación como As, Marca o Manolo Lama sl para que no se pare de hablar de él, su forma de festejar los goles en la que fué su casa demostrando el tipo de persona en la que se ha convertido o el besito dichoso al anillito que me revuelve las tripas, todo ello y muchas otras vilezas más que no quiero recordar para no amargarme la semana, le convierten para mí en la última persona del mundo con la que me tomaría una caña. Antes prefiero hacerme abstemio.
Por fín, parece que el Rey de mis Odios está viviendo sus últimos días como jugador profesional y al menos pasarán unos años antes de que termine sus estudios primarios y pueda sacarse el carnet de entrenador lo que nos dará cierto respiro, pero es que el Real Madrid tiene el don de crear personajes dignos de toda nuestra ojeriza y si no, los compra.
En custión de odios,” Raul ha muerto, que viva Cristiano!”












